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Breve historia de la institución

María Leonor González fue la figura precursora de lo que hoy en día es la residencia de ancianos. Natural de San Lorenzo de El Escorial, heredó de sus padres una gran cantidad de bienes en el pueblo.

Al no tener hijos optó por hacer una buena obra y solicitar, gratis, un terreno al Ayuntamiento, e ir construyendo un asilo para ancianos de San Lorenzo de El Escorial con las rentas que generasen esos bienes.

Año y medio después de testar muere (el 25 de febrero de 1.926) y deja el encargo a su hermano, que fallece dos días después que ella.

El solar que el ayuntamiento le otorgó abarca una extensión de 3.825 m2.

En su testamento, que data del 24 de septiembre de 1.924, nombra albaceas testamentarios a su hermano Andrés Leonor González, a Don José Herranz Jorge, a Don Vicente Ortíz Angulo y a Don Ángel Romero Alonso y "...a los cuatro juntos y a cada uno solidariamente les confiere las más amplias facultades para que, ocurrido su fallecimiento, se hagan cargo de sus bienes, los administren, cobren créditos, paguen deudas, cancelen hipotecas ..." y así fue. Fueron vendiendo hasta construir el asilo.

En este mismo testamento pide, para la administración de los bienes de la herencia testadora, el nombramiento de un Patronato formado por los señores Cura-Párroco, Alcalde, Juez de Primera Instancia y Juez municipal de San Lorenzo de El Escorial. En aquellos tiempos el Juez de Primera Instancia renunció al nombramiento por considerarlo incompatible con las funciones de su cargo y quedó sólo el Juez Municipal (actualmente Juez Decano de los de Primera Instancia).

El 14 de julio de 1.929 se firma la escritura de protocolización de aceptación del legado de Doña María LEONOR GONZALEZ.

La residencia comenzó siendo un edificio de una sola planta que ocupaba una superficie de 210 m2 con capacidad para albergar a 12 ancianos y que, poco a poco, con la ayuda del Patronato y la colaboración de todos los ciudadanos, fue creciendo hasta tener capacidad para albergar a 30 ancianos.

En 1.986, El Patronato aceptó el legado de la herencia de Doña María Luisa Sainz y Ortiz de Urbina y junto con las diferentes subvenciones concedidas por el antiguo Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, hicieron posible la última ampliación de la Fundación. Esta última ampliación no sólo sirvió para albergar a 31 ancianos más (61 en total), sino para mejorar e incluso implantar, nuevas instalaciones.

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